Los pastores hipócritas que aman el dinero pueden parecer por fuera líderes religiosos

 respetables, pero por dentro adoran el ídolo llamado “dinero” y explotan las almas de

 las personas. El Señor dice que, ante los ojos de Dios, su verdadera naturaleza es como

 inmundicia que despide un olor nauseabundo.

 



«Los fariseos, que eran amantes del dinero, oían todas estas cosas y se burlaban de Él. Entonces Jesús les dijo: “Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; pero Dios conoce vuestros corazones; porque lo que entre los hombres es tenido por sublime, delante de Dios es abominación”» (Lucas 16:14-15).




(1) Al leer las palabras de Jesús en la primera parte de Lucas 16:14: «Los fariseos eran amantes del dinero», volví a leer una breve meditación que había escrito titulada: «Los pastores que aman el dinero como los fariseos…»

Los pastores que aman el dinero como los fariseos son orgullosos y no reconocen a Dios. Debido a sus pecados, no solo ellos mismos caerán, sino también los miembros de sus iglesias (cf. Oseas 5:4-5; Lucas 16:14).

(a) Después de eso, también releí una breve meditación que escribí bajo el título: «Los creyentes que aman el dinero…»

Los creyentes que aman el dinero no administran los bienes que el Señor les ha confiado temporalmente en esta tierra conforme a Su voluntad; más bien, los desperdician a los ojos del Señor. Por eso, el Señor les dice: «Ya no puedo confiarte más mis bienes; da cuenta de tu administración y termina todo el trabajo de mayordomía que has estado realizando».

Entonces, los creyentes que aman el dinero, como los hombres de este mundo, intentan actuar sabiamente a su manera, pero terminan reuniendo riquezas injustas de forma deshonesta e infiel. A tales personas el Señor les dice: «No podéis servir a Dios y a las riquezas». Sin embargo, aun después de escuchar estas palabras, se burlan de Él (Lucas 16:1-14).

(i) Finalmente, también releí una breve meditación titulada: «Las personas de la iglesia que aman el dinero»

Aquellos dentro de la iglesia que aman el dinero y se consideran justos delante de los demás se burlan de las palabras del Señor: «No podéis servir a Dios y a las riquezas» (Lucas 16:13-15).

(2) Después de eso, sentí curiosidad por saber cuál era la palabra griega traducida como «amantes del dinero» (v. 14) y cuál era su significado. Esa palabra es φιλάργυροι (philárgyroi).

1. Etimología y significado literal

Esta palabra es un compuesto formado por dos términos griegos:

φίλος (phílos): amante, afectuoso, amigo.
ἄργυρος (árgyros): plata, dinero.

En conjunto: literalmente significa «el que ama la plata», es decir, «amante del dinero» o «persona codiciosa».

2. Significado en el contexto de Lucas 16:14

«Los fariseos, que eran amantes del dinero (φιλάργυροι), oían todas estas cosas y se burlaban.»

Cuando Jesús acababa de decir en el versículo anterior (v. 13): «No podéis servir a Dios y a las riquezas», los fariseos respondieron con desprecio y burla. Lucas denuncia que la razón fundamental de su actitud era precisamente que su verdadera naturaleza era la de philárgyroi, es decir, amantes del dinero.

Exposición de su hipocresía

Los fariseos aparentaban guardar rigurosamente la Ley y amar a Dios por encima de todo. Sin embargo, en el fondo de sus corazones, su verdadero señor no era Dios sino el dinero.

Una teología equivocada

En la sociedad judía de aquel tiempo, la riqueza era considerada una evidencia de la bendición divina recibida por la obediencia a Dios. Los fariseos se jactaban de su prosperidad como si fuera una medalla de piedad. Por eso no podían aceptar las enseñanzas de Jesús cuando hablaba negativamente del apego a las riquezas.

3. Enseñanza espiritual

En la Biblia, el amor al dinero no es simplemente un deseo económico excesivo; es una forma de idolatría, porque coloca las riquezas en el lugar que pertenece a Dios. Además, se advierte que es una raíz de toda clase de males (1 Timoteo 6:10). Por muy impresionantes que sean las prácticas religiosas externas, si el corazón está esclavizado por los bienes materiales, carecen de valor delante de Dios.

(a) En este punto, sentí el deseo de meditar en 1 Timoteo 6:10 a la luz del texto griego:

«Porque el amor al dinero es raíz de toda clase de males; y algunos, por codiciarlo, se extraviaron de la fe y fueron traspasados por muchos dolores.»

(i) El significado de cuatro expresiones griegas

1. «Raíz de toda clase de males»

(ῥίζα πάντων τῶν κακῶν – rhíza pántōn tōn kakōn)

ῥίζα (rhíza): raíz.

Así como todas las sustancias nutritivas de una planta provienen de la raíz, esta palabra señala la fuente de donde brotan los pecados.

πάντων τῶν κακῶν (pántōn tōn kakōn): literalmente, «todos los males».

La expresión bíblica no se refiere necesariamente a un número específico, sino a toda clase o variedad de males existentes. La advertencia es que el dinero en sí no es malo, sino que el amor al dinero se convierte en el terreno fértil donde germinan múltiples formas de pecado.

2. «El amor al dinero»

(ἡ φιλαργυρία – hē philargyría)

φιλαργυρία (philargyría):

Es la forma sustantiva de φιλάργυροι (philárgyroi) («amantes del dinero»). Describe la codicia que convierte al dinero en el propósito supremo de la vida y en un objeto de obsesión.

3. «Se extraviaron de la fe»

(ἀπεπλανήθησαν ἀπὸ τῆς πίστεως – apeplanḗthēsan apò tēs písteōs)

ἀπεπλανήθησαν (apeplanḗthēsan):

Significa «extraviarse», «andar errante» o «desviarse del camino correcto».

La idea es que cuando una persona queda cegada por el dinero, se aparta poco a poco de la senda correcta de la fe en Dios, muchas veces sin darse cuenta.

4. «Se traspasaron a sí mismos con muchos dolores»

(ἑαυτοὺς περιέπειραν ὀδύναις πολλαῖς – heautoùs periépeiran odýnais pollaîs)

περιέπειραν (periépeiran):

Es una palabra muy fuerte que describe la acción de atravesar carne con un espetón o apuñalar repetidamente con una espada o cuchillo.

Presenta una imagen vívida de que el resultado final de una vida dedicada a perseguir el dinero no es la prosperidad verdadera, sino un sufrimiento intenso y una autodestrucción espiritual.

(ii) El mensaje espiritual de 1 Timoteo 6:10

1. El dinero es neutral, pero amarlo es idolatría

La Biblia no enseña que el dinero sea malo en sí mismo. El problema es el amor al dinero. Amar el dinero significa confiar en él, buscar consuelo en él y convertirlo en el señor de la propia vida. Por ello, en esencia, desplaza a Dios y se convierte en idolatría.

2. Es una de las tentaciones más poderosas que destruyen la fe

El apóstol Pablo advierte que la codicia por el dinero termina haciendo que las personas «se aparten de la fe». La obsesión por las riquezas ciega los ojos espirituales y rompe la comunión con Dios.

3. El final de la codicia es un sufrimiento autodestructivo

Quienes abandonan la fe y la conciencia para obtener más riquezas terminan sin encontrar satisfacción. Por el contrario, esa misma codicia se convierte en una lanza afilada que hiere su propia alma y a su familia, llevándolos a una tragedia dolorosa y devastadora.

Yo sentí curiosidad por saber cuál era la palabra griega traducida como «se burlaban» en la frase: «Los fariseos, que eran amantes del dinero, oían todas estas cosas y se burlaban» (v. 14), y cuál era su significado. La palabra es ἐξεμυκτήριζον (exemyktērizon).

1. Etimología de la palabra y significado literal

Esta palabra es un verbo muy expresivo e intenso cuyo significado se ve reforzado por la combinación de tres elementos.

ἐκ (ek): «hacia afuera», con el sentido intensivo de «completamente» o «totalmente».
μυκτήρ (myktēr): «nariz» o «fosas nasales».
-ίζω (-izō): sufijo verbal.

En conjunto: literalmente significa «resoplar por la nariz», «hacer un gesto de desprecio con la nariz» o «burlarse levantando la nariz con arrogancia». No se trata simplemente de reírse con la boca; la palabra describe una reacción física de desprecio absoluto y de menosprecio hacia otra persona.

2. Característica gramatical y su significado: «seguían burlándose»

Este verbo está en el tiempo imperfecto del griego.

El imperfecto indica que la acción en el pasado no ocurrió una sola vez, sino que era continua o repetida.

Es decir, los fariseos no escucharon las palabras de Jesús y se burlaron una sola vez. Más bien, continuaron haciéndolo, intercambiando miradas entre ellos, resoplando con desprecio y prolongando su actitud de burla.

3. Significado espiritual en el contexto de Lucas 16:14

«Los fariseos, que eran amantes del dinero, oían todas estas cosas y se burlaban (ἐξεμυκτήριζον).»

La razón por la que los fariseos reaccionaron con tanta arrogancia fue que las palabras de Jesús confrontaban directamente su estilo de vida y su sistema de valores.

Arrogancia frente a la Palabra de Dios

Ellos estaban convencidos de que conocían la Ley mejor que nadie. Por eso consideraban la declaración de Jesús: «No podéis servir a Dios y a las riquezas» como las palabras ingenuas de alguien inexperto. Para justificar su amor al dinero, terminaron burlándose del propio Hijo de Dios.

Una palabra singular utilizada en el Evangelio de Lucas

Esta palabra ἐξεμυκτήριζον (exemyktērizon), perteneciente a la familia verbal de mukterizō, aparece muy pocas veces en todo el Nuevo Testamento. Curiosamente, vuelve a aparecer en Lucas 23:35, cuando los líderes religiosos se burlan de Jesús mientras está clavado en la cruz.

Aquellos que amaban el dinero y se burlaban de Jesús con desprecio terminaron siendo los mismos que lo ridiculizaron durante Su crucifixión.

Aunque los fariseos se consideraban santos, Lucas los denuncia con esta sola palabra como ciegos espirituales que, cegados por la codicia, despreciaban las palabras del Mesías (Cristo).

(a)

En este punto me llamó la atención la frase:

«Aquellos que amaban el dinero y se burlaban de Jesús con desprecio, finalmente lo crucificaron y también se burlaron de Él.»

Por eso le pregunté a una inteligencia artificial, y recibí la siguiente respuesta:

(i)

«Ha captado usted el texto con una gran agudeza y profundidad. La conexión que le ha parecido interesante no es una simple coincidencia, sino un recurso teológico cuidadosamente elaborado e intencionalmente colocado por Lucas, el autor de su Evangelio.

A través del texto griego y de la estructura literaria del Evangelio de Lucas, podemos observar tres aspectos que muestran de manera impresionante cómo estas dos escenas están conectadas.

1. La singularidad de la palabra: solo aparece dos veces en todo el Nuevo Testamento, y ambas veces en Lucas

El verbo original de ἐξεμυκτήριζον (exemyktērizon) aparece únicamente dos veces en todo el Nuevo Testamento.

Y ambas veces se encuentran exclusivamente en el Evangelio de Lucas.

Primera aparición (Lucas 16:14)

Los fariseos amantes del dinero escuchan las palabras de Jesús y se burlan de Él con desprecio.

Segunda aparición (Lucas 23:35)

Los gobernantes religiosos contemplan a Jesús crucificado y se burlan de Él con el mismo desprecio.

«El pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de Él (ἐξεμυκτήριζον), diciendo: “A otros salvó; sálvese a sí mismo...”»

Lucas muestra que aquel gesto arrogante de desprecio manifestado por los fariseos en el capítulo 16 encuentra su expresión final y completa en la escena de la cruz del capítulo 23.

2. El proceso inevitable por el cual el amor al dinero conduce al asesinato del Mesías

Desde una perspectiva espiritual, el hecho de que quienes se burlaban de Jesús terminaran participando en Su crucifixión no fue accidental, sino una consecuencia lógica.

Un choque de valores

Jesús proclamaba el Reino eterno de Dios y la salvación de las almas.

Los fariseos buscaban riqueza, honor, prestigio y la conservación de sus privilegios terrenales.

De la burla a la intención homicida

Al principio reaccionaron diciendo: «¡Bah, qué tontería!», burlándose de Sus palabras (capítulo 16).

Pero cuando la popularidad de Jesús aumentó y su hipocresía y avaricia quedaron expuestas ante el pueblo, decidieron eliminarlo para proteger sus ídolos: el dinero y el poder.

El precio de la idolatría

Finalmente, el ídolo que tanto amaban —las riquezas y sus privilegios— los condujo al terrible pecado de llevar al Hijo de Dios a la cruz.

3. El cumplimiento del Salmo 22 (el trasfondo del Antiguo Testamento)

En realidad, detrás del uso que Lucas hace de esta palabra tan singular (mukterizō) existe un trasfondo veterotestamentario.

En la Septuaginta (LXX), la traducción griega del Antiguo Testamento, esta palabra aparece en Salmo 22:7:

«Todos los que me ven se burlan de mí (ἐξεμυκτήρισάν); estiran los labios y menean la cabeza.»

El Salmo 22 es una de las profecías más precisas acerca de los sufrimientos del Mesías.

Al emplear esta misma palabra tanto en Lucas 16 como en Lucas 23, Lucas demuestra visualmente a sus lectores que el sufrimiento del Mesías anunciado en el Antiguo Testamento se está cumpliendo por medio de aquellos que, cegados por su amor al dinero, lo desprecian y lo ridiculizan.

Conclusión

La ceguera espiritual que comenzó con el amor al dinero (capítulo 16) creció hasta convertirse en una arrogancia capaz de burlarse del propio Hijo de Dios y terminó alcanzando una dureza extrema de corazón que podía mofarse de Él incluso mientras estaba colgado en la cruz (capítulo 23).

La observación que usted ha señalado constituye una de las denuncias más penetrantes de las Escrituras: muestra el destino más aterrador al que puede llegar la codicia humana cuando se convierte en idolatría y domina por completo el corazón.» (Internet)

(4) Por último, deseo meditar en las palabras que Jesús dirigió a los fariseos amantes del dinero:

“Ustedes se justifican a sí mismos delante de los hombres; pero Dios conoce sus corazones. Porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación” (Lucas 16:15).

Quisiera reflexionar sobre esta declaración dividiéndola en tres partes:

(a) “Ustedes se justifican a sí mismos delante de los hombres”
(i)

Aquí, la palabra griega traducida como “justificarse” es δικαιοῦντες (dikaiountes), que significa “los que se presentan a sí mismos como justos” o “los que afirman ser justos” (Internet).

1. Etimología y significado literal

Esta palabra es la forma de participio presente activo del verbo δικαιόω (dikaióō), derivado del adjetivo δίκαιος (díkaios), que significa “justo”.

δικαιόω (dikaióō): “declarar justo”, “dictar sentencia de inocencia” (en un contexto judicial).
δικαιοῦντες (dikaiountes): participio plural que significa “los que se consideran o se presentan a sí mismos como justos”.

En resumen, según la Biblia, el único que puede declarar justo a un ser humano es Dios, el Juez. Sin embargo, los fariseos se habían sentado en el tribunal de Dios y se estaban dictando a sí mismos el veredicto de:

“¡Tú eres justo!”

2. Característica gramatical: significado en el contexto de Lucas 16:15

“Y les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres (δικαιοῦντες ἑαυτοὺς), mas Dios conoce vuestros corazones...”

Aquí Lucas añade el pronombre reflexivo ἑαυτοὺς (heautoús, “a vosotros mismos”), dejando claro que eran “los que se hacían justos a sí mismos”.

Una justicia de escaparate delante de los hombres

No eran verdaderamente justos; actuaban para parecer justos ante los ojos de la gente.

Sus limosnas, oraciones y ayunos se habían convertido en medios para exhibirse públicamente.

Mercancía vistosa en un escaparate

Así como detrás del escaparate de una tienda puede haber un almacén vacío, los fariseos adornaban únicamente su apariencia exterior: sus actos religiosos, su prosperidad y su prestigio social.

Hipocresía detrás de la fachada

Sin embargo, detrás de aquella vitrina, sus corazones estaban llenos no de Dios, sino de codicia y amor al dinero.

Es decir, no era una justicia genuina, sino una justicia falsa diseñada para decir:

“Miren qué justo soy.”

La falsa conexión entre riqueza y justicia

Los fariseos consideraban la riqueza como prueba de la bendición divina.

Mostrando su prosperidad, intentaban demostrar:

“Vean cuán justo soy; por eso Dios me ha bendecido.”

Conclusión

Los fariseos eran personas que amaban el dinero (v. 14) y, al mismo tiempo, se presentaban como justos delante de los hombres mediante una profunda hipocresía religiosa (v. 15).

En este punto recordé el famoso libro espiritual escrito por A. W. Tozer, ¿Es esto adoración o espectáculo? (Worship: Praise or Entertainment?).

“La práctica de los fariseos de ‘dikaiountes’ (hacerse pasar por justos) puede considerarse precisamente el origen de la ‘fe-espectáculo’ contra la que el pastor Tozer advirtió tan severamente.

Podemos resumir la relación entre este libro y el pasaje de hoy en tres puntos:

1. La hipocresía que transforma la adoración en espectáculo

Tozer criticó duramente que la iglesia hubiera perdido la verdadera adoración centrada en Dios y la hubiera reemplazado por entretenimiento religioso destinado a agradar los ojos y los oídos de las personas.

Los fariseos de Lucas 16 eran precisamente maestros de ese espectáculo religioso.

No oraban, daban limosna ni practicaban la religión para Dios, sino para ser vistos y alabados por la gente.

2. ¿Quién es el público: Dios o los hombres?
La religión de los fariseos

Su público eran los hombres.

Buscaban aplausos, respeto y reconocimiento para preservar su valor social y sus riquezas.

La advertencia de Tozer

Según Tozer, el único espectador legítimo de la verdadera adoración es Dios.

Sin embargo, advirtió que muchos cristianos viven preocupados por la aprobación humana y convierten su fe en una exhibición pública.

3. “Dios conoce vuestros corazones”

La aterradora declaración de Jesús en Lucas 16:15 es la misma alarma que Tozer hizo sonar para la iglesia moderna.

Por más impresionante que sea el escenario, por más brillante que sea la presentación religiosa, si el corazón carece del temor de Dios y está lleno de amor al dinero y al éxito, Dios no lo considera adoración, sino un espectáculo abominable.

En definitiva, las duras palabras de Jesús contra los fariseos y la advertencia de Tozer a la iglesia moderna proclaman el mismo mensaje:

“Rompan la religión de escaparate y recuperen la sinceridad del corazón.”

(b) “Dios conoce vuestros corazones” (Lucas 16:15)

(i) Esta es la declaración más poderosa y solemne de Jesús, capaz de arrancar de un solo golpe la máscara del espectáculo religioso de los fariseos.

1. El texto griego y su traducción literal

Texto griego:

ὁ δὲ θεὸς γινώσκει τὰς καρδίας ὑμῶν

Traducción palabra por palabra:

ὁ δὲ θεὸς (ho de theós): “Pero Dios”
γινώσκει (ginóskei): “conoce”
τὰς καρδίας (tas kardías): “los corazones”
ὑμῶν (hymōn): “de vosotros”
2. Significado profundo según el griego
① ὁ δὲ (ho de): “Pero, por el contrario”

La conjunción δὲ (de) crea un fuerte contraste.

Los hombres pueden quedar impresionados por la justicia de escaparate que ustedes exhiben, pero Dios no es engañado.

② γινώσκει (ginóskei): “Conoce completamente”

El verbo ginōskō no significa simplemente saber algo intelectualmente.

Describe un conocimiento profundo, experimental y exacto de la verdadera naturaleza de una persona.

Además, está en tiempo presente.

Esto indica que Dios ve continuamente y sin interrupción la codicia y la hipocresía que los fariseos intentan ocultar.

③ τὰς καρδίας (tas kardías): “El interior más profundo”

En la Biblia, el corazón es el centro de la inteligencia, las emociones, la voluntad y las decisiones morales.

Los fariseos dedicaban todas sus energías a cultivar la apariencia externa: conducta religiosa, vestimenta y lenguaje piadoso.

Pero Dios juzga según el corazón.

Aunque exteriormente recitaban la Ley con apariencia de santidad, Dios veía que en lo más profundo sólo había amor al dinero y adoración de sí mismos.

3. Mensaje espiritual para nosotros
Ante Dios no funciona la actuación

Como señaló Tozer, una persona puede representar un papel religioso delante de los demás.

Pero Dios, que ve el corazón con absoluta claridad, examina nuestras motivaciones más profundas.

Su mensaje es:

“Aunque disfraces tus intenciones con palabras hermosas, yo sé que tu verdadero objetivo es el dinero, el prestigio y la gloria del mundo.”

La advertencia más temible y el consuelo más grande

Para los hipócritas, estas palabras constituyen una declaración aterradora de juicio.

Pero para quienes, como el publicano de Lucas 18, aman sinceramente a Dios aunque sean despreciados por los hombres, son una fuente de inmenso consuelo:

“Yo conozco la sinceridad de tu corazón.”

En definitiva, Jesús declara que la fama y la popularidad obtenidas por los fariseos entre los hombres son simplemente moneda falsa en el tribunal del Reino de Dios.

(c) “Lo que es estimado entre los hombres es abominación delante de Dios” (Lucas 16:15)

(i) Esta declaración constituye la conclusión final de la denuncia de Jesús contra los fariseos y una de las afirmaciones más impactantes de toda la Escritura.

1. Texto griego y análisis de palabras clave

Texto griego:

ὅτι τὸ ἐν ἀνθρώποις ὑψηλὸν βδέλυγμα ἐνώπιον τοῦ θεοῦ

Palabras clave:

ὑψηλόν (hypsēlón): elevado, exaltado, prestigioso, admirable.
βδέλυγμα (bdélygma): abominación, cosa repugnante, algo detestable.
ἐνώπιον τοῦ θεοῦ (enōpion tou Theou): delante de Dios, ante Sus ojos.

2. Significado concreto y gran inversión espiritual

① La realidad del “honor” humano (hypsēlón)

La palabra se refiere a todo aquello que la sociedad admira, envidia y aplaude.

Para los fariseos incluía:

Grandes riquezas
Posición social
Prestigio religioso
Alabanza pública

La gente veía su prosperidad y autoridad religiosa y decía:

“¡Qué personas tan admirables!”

② La evaluación de Dios: “abominación” (bdélygma)

Jesús declara que aquello que los hombres admiran tanto es, delante de Dios, no simplemente algo desagradable, sino una abominación.

En la Septuaginta, la palabra bdélygma se usa frecuentemente para describir la idolatría.

Aunque exteriormente parecían líderes religiosos respetables, interiormente adoraban al ídolo del dinero y explotaban espiritualmente a las personas.

Ante Dios, su verdadera condición era semejante a algo corrupto, repugnante y nauseabundo.

③ La inversión total de valores

Jesús muestra cuán diferentes son los criterios de Dios y los criterios del mundo.

La perspectiva del mundo:

Apariencia externa
Dinero
Fama
Éxito

Todo esto suele considerarse prueba de rectitud.

La perspectiva de Dios:

Motivaciones
Humildad
Veracidad
Integridad del corazón

Si el interior está corrompido por la codicia, el orgullo y la hipocresía, toda la gloria externa pierde valor.

3. Relación con la enseñanza de A. W. Tozer

La advertencia central del libro de Tozer, ¿Es esto adoración o espectáculo?, encuentra aquí su culminación.

Cuando el cristianismo moderno se obsesiona con la popularidad, la admiración humana y el éxito terrenal, corre el riesgo de convertirse no en una iglesia santa, sino en un espectáculo religioso abominable.

Dios no se deja engañar por los aplausos humanos.

Conclusión

Este pasaje no significa que toda acción que recibe elogios humanos sea mala.

Más bien enseña que:

Cuando una persona engaña a los demás, alberga codicia en su corazón y obtiene prestigio mediante la hipocresía, esa falsa reputación se convierte en uno de los pecados más detestables ante el tribunal del Reino de Dios.

Inmediatamente después de esta severa advertencia dirigida a los fariseos, Jesús relata la parábola del rico y Lázaro (Lucas 16:19–31), mostrando el destino de un hombre rico que amó las riquezas y disfrutó de la admiración de la gente.

Esta parábola constituye una ilustración visual perfecta de las verdades que acabamos de estudiar.