La gloria y la divinidad de Jesucristo manifestadas en el Monte de la Transfiguración
y la inevitabilidad del sufrimiento de la Juan Carlos Jimenez Cruz
“Aconteció como ocho días después de estas palabras, que Jesús tomó consigo a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar. Y mientras oraba, la apariencia de su rostro se transformó, y su vestidura se volvió blanca y resplandeciente. Y he aquí, dos hombres hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías, quienes aparecieron en gloria y hablaban de su partida, que él iba a cumplir en Jerusalén. Y Pedro y los que estaban con él estaban rendidos de sueño; pero permaneciendo despiertos, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Y sucedió que al apartarse ellos de él, Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros estar aquí; y hagamos tres enramadas: una para ti, una para Moisés y una para Elías; no sabiendo lo que decía. Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube. Y vino una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo, el Escogido; a él oíd. Y cuando cesó la voz, Jesús fue hallado solo. Y ellos callaron, y por aquellos días no dijeron a nadie nada de lo que habían visto.” (Lucas 9:28–36)
(1) Hoy deseo recibir las enseñanzas que se nos dan al meditar en el pasaje de Lucas 9:28–36 junto con Mateo 17:1–8 y Marcos 9:2–8:
(a) En primer lugar, “Después de estas palabras, como ocho días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto para orar. Y mientras oraba, se transfiguró delante de ellos: su rostro resplandecía como el sol (su apariencia fue transformada), y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz, resplandecientes, tan blancas que ningún lavador en la tierra podría dejarlas así.” (Lucas 9:28–29; Mateo 17:1–2; Marcos 9:2–3)
(i) Jesús, quien había realizado el milagro de la alimentación de los cinco mil (Lucas 9:12–17), “cuando oraba aparte” (v. 18), habló a sus discípulos porque ellos estaban con él (vv. 18–27). “Después de decir estas palabras”, pasados unos ocho días, Jesús tomó de entre sus discípulos solamente a Pedro, a Jacobo y a Juan, el hermano de Jacobo (v. 28), y “aparte” (Mateo 17:1; Marcos 9:2), “para orar” (Lucas 9:28), “subió a un monte alto” (Mateo 17:1; Marcos 9:2).
Aquí me llamó la atención la expresión de que Jesús “oró aparte”. En Mateo 14:23, la Escritura también dice así:
“Después de despedir a la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando ya anochecía, estaba allí solo.” (Nueva Traducción)
¿Cuál fue el propósito de que Jesús orara aparte de esta manera? ¿Por qué es importante “orar aparte”?
Explicación: “Jesús apartaba tiempo para orar a solas con el fin de mantener una relación íntima con Dios Padre incluso en medio de un ministerio ocupado, y para discernir y obedecer no su propia voluntad, sino la voluntad de Dios. Esto muestra que la oración no es simplemente el cumplimiento de deseos, sino comunicación y relación con Dios.
Mantener una relación íntima con Dios: Al apartarse del campo del ministerio (la gente) y estar a solas con Dios Padre, obtenía energía espiritual.
Discernir y obedecer la voluntad de Dios: El enfoque de la oración no estaba en los deseos personales, sino en conocer la voluntad de Dios y obedecerla.
Preparación y sabiduría para el ministerio: Antes de decisiones importantes (como la elección de los discípulos) o de obras ministeriales significativas, se preparaba en oración y buscaba la guía de Dios.
Motor de la proclamación del evangelio: Para cumplir la misión evangelizadora de proclamar el evangelio del Reino de Dios, consideró la oración como una parte esencial.
En resumen, la oración a solas de Jesús era su respiración espiritual y una disciplina espiritual que le permitía no perder la esencia de su ministerio.” (Fuente de Internet)
Además, al meditar en el hecho de que Jesús tomó solo a Pedro, a Jacobo y a Juan de entre los discípulos y subió a un monte alto para orar aparte, recordé las palabras de Jesús en el huerto de Getsemaní. Allí, Jesús dijo a los discípulos: “Sentaos aquí mientras yo oro”, y tomando consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, les dijo: “Mi alma está muy triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad”. Y adelantándose un poco, se postró en tierra y oró para que, si fuese posible, pasara de él aquella hora (Marcos 14:34–35).
¿Por qué Jesús tomó aparte para orar solo a Pedro, a Jacobo y a Juan de entre los doce discípulos?
Explicación: Jesús llevó aparte para orar solamente a los tres discípulos Pedro, Jacobo y Juan (en el Monte de la Transfiguración, en Getsemaní, etc.) porque, como líderes centrales, necesitaban experiencias espirituales y entrenamiento especiales. Ellos eran los más confiables entre los apóstoles (el grupo principal) y estaban destinados a convertirse en pilares de la futura Iglesia; necesitaban ser testigos que presenciaran de antemano el sufrimiento de la cruz y la gloria de la resurrección para poder dar testimonio.
Las razones y el trasfondo principales son los siguientes:
Un grupo apostólico especial (círculo interno): Entre los doce discípulos, eran los más cercanos a Jesús y estuvieron con él en momentos decisivos, como la resurrección de la hija del jefe de la sinagoga Jairo, el Monte de la Transfiguración y el huerto de Getsemaní.
Formación de líderes de la Iglesia: Pedro, el principal discípulo en la confesión de fe, y Jacobo y Juan, líderes apasionados llamados “hijos del trueno”, fueron especialmente formados para ser establecidos como pilares de la Iglesia futura.
Testigos de experiencias espirituales: Al mostrarles la gloriosa apariencia de Jesús en el Monte de la Transfiguración, Jesús los preparó para que no perdieran la fe ante el sufrimiento y la muerte de la cruz que se aproximaban, sino que proclamaran la esperanza de la resurrección.
Símbolos de fe, esperanza y amor: Pedro (fe), Jacobo (esperanza) y Juan (amor) fueron considerados discípulos que encarnaban los valores centrales del evangelio y que guiarían a la Iglesia.
De esta manera, estos tres discípulos fueron escogidos como testigos especiales que compartieron los momentos espirituales más importantes del ministerio público de Jesús y que presenciaron directamente su divinidad y su misión.” (Fuente de Internet)
(ii) Cuando Jesús subió a un monte alto para orar en privado junto con Pedro, Jacobo y Juan, y mientras oraba fue transfigurado delante de ellos —su rostro resplandeciendo como el sol (su apariencia fue transformada), y sus vestiduras volviéndose blancas como la luz, irradiando un resplandor tan blanco que ningún lavador en la tierra podría lograrlo—, ¿cuál es el significado de estas palabras?
“La transfiguración de Jesús (el acontecimiento del Monte de la Transfiguración) fue un evento en el que, mientras oraba, Jesús reveló su gloria divina original. Tuvo el propósito de confirmar a los discípulos, justo antes del sufrimiento de la cruz, que Jesús es el Hijo de Dios, y de revelar que él es el Mesías que cumple la Ley (Moisés) y los Profetas (Elías). El rostro que brillaba como el sol y el resplandor de vestiduras de una blancura imposible de lograr en este mundo simbolizan su esencia gloriosa y su santidad perfecta.
Manifestación de la gloria divina: Antes de padecer el sufrimiento, Jesús se despojó momentáneamente del velo de la carne humana y mostró su forma gloriosa original, revelando así su divinidad.
Cumplimiento de la Ley y los Profetas: La aparición de Moisés (representante de la Ley) y de Elías (representante de los Profetas), conversando con Jesús, demuestra que Jesús es quien cumple todas las profecías y la Ley del Antiguo Testamento.
El poder de la oración: Esta transformación extraordinaria ocurrió mientras Jesús oraba, mostrando que a través de la oración se manifiestan la gloria y el poder divinos.
Anuncio del sufrimiento de la cruz: Inmediatamente después de esta gloria se anuncia el sufrimiento y la muerte en la cruz, transmitiendo el significado de que el camino hacia la gloria pasa necesariamente por el sufrimiento.
Este acontecimiento permitió a Pedro, Jacobo y Juan contemplar la verdadera identidad de Jesús y se convirtió en una fuente de fortaleza para que no perdieran la fe ni siquiera en medio del sufrimiento.” (Fuente de Internet)
(b) En segundo lugar, “En aquel tiempo Moisés y Elías aparecieron juntos en gloria y hablaban con Jesús, refiriéndose a la partida que él estaba a punto de cumplir en Jerusalén.” (Lucas 9:30–31; Mateo 17:3; Marcos 9:4)
(i) ¿Cuál es el significado de que Moisés, representante de la Ley, y Elías, representante de los Profetas, aparecieran juntos en gloria ante Pedro, Jacobo y Juan y conversaran con Jesús?
“El hecho de que Moisés (la Ley) y Elías (los Profetas) conversaran con Jesús en gloria en el Monte de la Transfiguración es un acontecimiento que demuestra que toda la Escritura del Antiguo Testamento se cumple mediante la muerte en la cruz y la resurrección de Jesús. Muestra que Jesús es el cumplimiento del Antiguo Testamento y el Hijo de Dios, e indica que la Ley y las profecías del Antiguo Testamento convergen en Cristo.
Los significados principales son los siguientes: Jesús, el cumplidor del Antiguo Testamento: El hecho de que Moisés, representante de la Ley, y Elías, representante de los Profetas, hablen con Jesús y mencionen su muerte, significa que Jesús es quien cumple todas las profecías y la Ley del Antiguo Testamento.
La gloria y la divinidad de Jesús: Al aparecer en una forma gloriosa ante los discípulos, Jesús demuestra que no es simplemente uno más entre los profetas, sino el Hijo de Dios que posee una gloria igual a la de Dios.
El mandato dado a los discípulos: La voz desde la nube que dice: “Este es mi Hijo amado… a él oíd”, confirma que la palabra de Jesús tiene la autoridad suprema, por encima de la Ley y los Profetas (Moisés y Elías).
Énfasis en la misión: El hecho de que Jesús no permaneciera en el estado glorioso, sino que descendiera en dirección a la cruz, enseña a los discípulos que su gloria se cumple a través de su muerte en la cruz.
Este acontecimiento es una prueba decisiva de que las profecías del Antiguo Testamento se han cumplido en Jesús.” (Fuente de Internet)
(ii) ¿Cuál es el significado de que, cuando Moisés y Elías hablaron con Jesús, hablaron acerca de la partida que Jesús habría de experimentar en el futuro?
El hecho de que Moisés (representante de la Ley) y Elías (representante de los Profetas) conversaran con Jesús sobre su partida (éxodo, Exodos) en el Monte de la Transfiguración significa que la muerte de Jesús en la cruz es el cumplimiento del Antiguo Testamento y un acontecimiento indispensable para la salvación de la humanidad. Esto no se refiere a una simple muerte, sino a la culminación de una gloriosa historia de salvación (un éxodo).
Cumplimiento del Antiguo Testamento (consumación de la Ley y las profecías): Moisés y Elías simbolizan el Antiguo Testamento. El hecho de que hablaran de la muerte de Jesús muestra que su muerte ocurriría conforme a lo profetizado en el Antiguo Testamento.
El significado de la “partida” (Éxodo): Aquí, la palabra “partida” corresponde al término griego Exodos. Así como el pueblo de Israel fue liberado de Egipto, significa que, por medio de su muerte, Jesús completaría la obra de salvación liberando a la humanidad del pecado (un éxodo).
La conexión entre la cruz y la gloria: Moisés y Elías aparecieron en gloria y sostuvieron esta conversación, lo cual muestra que la cruz no es simplemente una tragedia, sino un medio a través del cual se revela la gloria de Dios.
La certeza dada a los discípulos: A través de esta escena, los discípulos aprendieron que el sufrimiento de la cruz que Jesús pronto enfrentaría era un proceso necesario dentro del plan de Dios.
En resumen, la aparición de Moisés y Elías cumplió el papel de testigos que garantizan que tanto la Ley como las profecías se cumplen plenamente en la muerte y resurrección de Jesús. (Fuente de Internet)
(c) En tercer lugar, “En aquel momento, Pedro y los demás discípulos, que estaban dormidos profundamente, despertaron por completo y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. Y cuando los dos hombres intentaban partir, Pedro dijo a Jesús: ‘Señor, es bueno que estemos aquí; y si tú quieres, hagamos aquí tres enramadas (tiendas): una para ti, una para Moisés y una para Elías’. Pero él no sabía lo que decía, y Jacobo y Juan también estaban llenos de temor, de modo que no comprendían lo que Pedro estaba diciendo.” (Lucas 9:32–33; Mateo 17:4; Marcos 9:5–6)
(i) ¿Cuál es el significado de que Pedro y los demás discípulos, que estaban dormidos, se hallaran profundamente dormidos y luego despertaran por completo?
“El hecho de que Pedro y los discípulos, que estaban dormidos, se encontraran profundamente dormidos y luego despertaran por completo constituye el punto central del relato de la Transfiguración en Lucas 9:32. Esto significa que los discípulos, que estaban sumidos en la ignorancia espiritual y el cansancio (el sueño), llegaron a comprender plenamente de manera espiritual el significado de la gloria de Jesús y de su muerte en la cruz (la conversación entre Moisés y Elías), y fueron testigos de la verdadera realidad de Jesús en gloria.
Despertar del sueño espiritual: Significa que los discípulos, que se encontraban en un estado de ignorancia espiritual debido al cansancio y al temor (el sueño), fueron transformados a un estado de reconocimiento y comprensión de la verdad espiritual.
Testimonio de la gloria: No se trató simplemente de despertar del sueño físico, sino de presenciar la gloria de Jesús transfigurado y la conversación entre Moisés y Elías acerca de la partida de Jesús (su muerte en la cruz), llegando así a comprender el verdadero significado de la cruz.
Comprensión del evangelio: Al contemplar la gloria que seguiría al sufrimiento de la cruz, este fue el momento en que los discípulos finalmente comprendieron la misión de Jesús.
En otras palabras, este pasaje significa un despertar espiritual mediante el cual los discípulos salieron de la insensibilidad espiritual y llegaron a comprender claramente la gloria de Jesús y el camino de la cruz.” (Fuente de Internet)
(ii) ¿Cuál es el significado de que Pedro dijera a Jesús: “Señor, es bueno que estemos aquí”, cuando Moisés y Elías estaban a punto de partir?
“El hecho de que Pedro dijera ‘Señor, es bueno que estemos aquí’ cuando Moisés y Elías estaban por irse en el Monte de la Transfiguración refleja el deseo humano de permanecer en el éxtasis de una experiencia mística y gloriosa, así como la fe inmadura de Pedro, que buscaba evitar el camino del sufrimiento (la cruz) y disfrutar solo de la gloria.
Contexto: Pedro cayó en un estado de éxtasis al ver a Jesús transformado en una forma gloriosa y conversando con Moisés y Elías.
Significado:
Evasión del sufrimiento: A diferencia de Jesús, que enfrentaba la muerte en la cruz, Pedro deseaba evitar el sufrimiento y las dificultades que había al pie del monte y permanecer en un estado de gloria.
Comprensión equivocada: Al proponer construir tres enramadas, colocando en un mismo nivel la gloria (Jesús) y la Ley y los Profetas (Moisés y Elías), Pedro mostró una falta de comprensión de la misión central de Jesús: la obra redentora.
Pensamiento personal: La Escritura registra que Pedro “no sabía lo que decía”, mostrando que sus palabras fueron pronunciadas impulsivamente, sin discernimiento espiritual.
Esta confesión se convierte posteriormente en la ocasión para recibir enseñanza mediante la voz de Dios desde la nube, que dice: “Escuchadlo”, instruyendo que el verdadero camino del discípulo no es permanecer en la gloria, sino seguir el camino del sufrimiento de la cruz.” (Fuente de Internet)
(iii) ¿Cuál es el significado de que Pedro dijera a Jesús que, si el Señor lo quería, construirían allí tres enramadas (tiendas)?
“El hecho de que Pedro dijera en el Monte de la Transfiguración: ‘Construyamos tres enramadas’ fue una confesión humana nacida de una mezcla de asombro, éxtasis y temor al contemplar la figura gloriosa de Jesús, Moisés y Elías. Fue una reacción que surgió del deseo de que el estado de gloria continuara, sin haber comprendido aún plenamente la misión de Jesús, que implicaba el sufrimiento de la cruz.
Los significados detallados son los siguientes: Deseo de permanecer en la gloria: Al ver a Jesús, Moisés y Elías transformados, Pedro sintió que aquel lugar era como un paraíso en la tierra y quiso conservar ese estado de éxtasis.
Confusión y malentendido humanos: Pedro no comprendió plenamente la misión última de Jesús, que exigía recorrer el camino del sufrimiento de la cruz, y deseaba permanecer únicamente en la gloria sin sufrimiento.
Relación con la Fiesta de los Tabernáculos: Algunos interpretan esta propuesta como una evocación de la fiesta del Antiguo Testamento, con la intención de conmemorar y preservar un lugar santo donde Dios habita con su pueblo.
Reverencia hacia el Señor: Pedro intentó honrar por igual a Jesús, Moisés y Elías al proponer construir una enramada para cada uno.
Esta declaración muestra que Pedro aún no había comprendido plenamente la misión expiatoria definitiva de Jesús ni el significado de la cruz.” (Fuente de Internet)
(iv) ¿Qué significa la afirmación de que Pedro no sabía siquiera lo que decía, y que Santiago y Juan también estaban muy asustados, por lo cual no comprendían lo que Pedro estaba diciendo?
“El hecho de que Pedro y los discípulos, al presenciar la gloriosa transfiguración de Jesús en el monte de la Transfiguración, estuvieran envueltos en un temor extremo y en una profunda confusión, significa que, sin poder discernir entre la realidad espiritual y la dimensión humana, hicieron una propuesta inapropiada y fuera de lugar. Esto revela la fragilidad humana de quienes, cautivados por la gloria, no lograron comprender correctamente el misterio de la cruz ni la verdadera misión de Jesús.
Terror y desconcierto extremos (Mt 17:6; Mc 9:6): Ante la escena sobrenatural de la gloria celestial y la aparición de Moisés y Elías, los discípulos estaban tan aterrorizados que les resultaba imposible pensar con normalidad o juzgar adecuadamente la situación.
Ignorancia espiritual (Lc 9:33): Pedro, embriagado por la gloria de Jesús, propuso construir tres enramadas en aquel lugar; sin embargo, esta propuesta ignoraba la muerte en la cruz que Jesús debía enfrentar pronto (el tema central del diálogo en el monte de la Transfiguración) y reflejaba un pensamiento humano (ignorancia) que buscaba únicamente la gloria terrenal.
La debilidad humana: La Escritura registra que los discípulos no comprendieron correctamente el significado de lo que estaba sucediendo en ese momento, y que sus palabras estaban desconectadas del plan redentor de Dios.
En definitiva, este pasaje sugiere que, con la experiencia y la sabiduría humanas, no es posible comprender plenamente la gloria de Dios ni el camino de la cruz, y que los discípulos solo llegarían a entender el verdadero significado de este acontecimiento después de experimentar el sufrimiento de la cruz y la resurrección de Jesús.” (Internet)
(d) Cuarto, “Mientras Pedro decía estas cosas, apareció de repente una nube luminosa que los cubrió; y al entrar en la nube, tuvieron miedo. Y de la nube salió una voz que decía: ‘Este es mi Hijo amado, mi Elegido, en quien me complazco; a él oíd’”
(Lc 9:34–35; Mt 17:5; Mc 9:7).
(i) ¿Qué significa la afirmación de que “mientras Pedro decía esto, apareció de repente una nube luminosa que los cubrió; y al entrar en la nube, tuvieron miedo; y de la nube salió una voz”?
“Este pasaje de Lucas 9:34–35 constituye el clímax del acontecimiento del monte de la Transfiguración. Detiene la propuesta humana de Pedro (construir tres enramadas) y confirma oficialmente la presencia de Dios (la nube luminosa) y la autoridad divina de Jesús (el Hijo único). Es un acontecimiento en el que se proclama a los discípulos, llenos de temor, que solo Jesús es aquel a quien deben escuchar (‘oídle a él’).
El significado y el trasfondo concretos son los siguientes:
El significado de la nube luminosa: Simboliza la nube de la gloria de Dios, conocida como la Shekinah, que descendía sobre el tabernáculo y el templo en el Antiguo Testamento, indicando que Dios estaba presente en ese mismo lugar.
El temor de los discípulos: Es la reacción natural de criaturas santas ante la manifestación de la gloria de Dios, así como una expresión de reverente temor hacia Jesús, quien permaneció solo después de la desaparición de Moisés y Elías.
La voz desde la nube (“Este es mi Hijo… escuchadlo”):
La excelencia de Jesús: Dios mismo da testimonio de que Jesús es su Hijo, superior a Moisés (la Ley) y a Elías (los profetas).
La autoridad final: Se ordena a los discípulos que, a partir de ahora, no obedezcan las palabras de ningún otro, sino únicamente las enseñanzas de Jesucristo.
A través de este acontecimiento, los discípulos llegan a reconocer firmemente que Jesús no es simplemente uno más entre los profetas, sino el Salvador investido con la autoridad directa de Dios.” (Internet)
(ii) ¿Qué significa la afirmación: “De la nube salió una voz que decía: ‘Este es mi Hijo amado, mi Elegido, en quien me complazco; escuchadlo’”?
“‘De la nube salió una voz que decía: “Este es mi Hijo amado, mi Elegido, en quien me complazco; escuchadlo”’ (Lc 9:35) es la confirmación de que, durante el acontecimiento de la Transfiguración, Dios mismo dio testimonio directo de que Jesús es el Hijo de Dios y el Mesías (Salvador), y ordenó que se siguieran únicamente las enseñanzas y palabras de Jesús.
Los significados centrales de esta declaración son los siguientes:
Confirmación de la divinidad de Jesús: La expresión ‘Hijo amado’ indica que Jesús no es simplemente uno de los profetas, sino el Hijo unigénito que comparte la misma esencia que Dios.
El gozo y la elección de Dios: Al ser aquel en quien Dios se complace y a quien ha escogido, se demuestra que la vida pública y la obra de la cruz de Jesús concuerdan perfectamente con la voluntad de Dios.
Desplazamiento del centro de la autoridad: En la situación en que Moisés (la Ley) y Elías (los profetas) desaparecen y queda solo Jesús, esta declaración significa que la Ley y las profecías se han cumplido en Jesús, y que ahora se debe escuchar y obedecer únicamente su palabra.
Mandato de obediencia: ‘Escuchadlo’ confirma que Jesús es la verdad misma y el único camino que conduce a la salvación.
En otras palabras, esta voz certifica desde el cielo que solo Jesús es el Salvador, y da una directriz a los discípulos y a todos los creyentes para que crean en Jesús y lo sigan.” (Internet)
(e) Finalmente, en quinto lugar, “Cuando cesó la voz, los tres discípulos, al oírla, cayeron rostro en tierra, llenos de temor; entonces Jesús se acercó, los tocó y les dijo: ‘Levantaos, no tengáis miedo’. Al alzar ellos los ojos, no vieron a nadie sino solo a Jesús. Y los discípulos guardaron silencio y no contaron a nadie, en aquellos días, nada de lo que habían visto” (Lc 9:34–36; Mt 17:6–8; Mc 9:7–8).
(i) ¿Qué significa la afirmación: “Cuando cesó la voz, los tres discípulos oyeron, cayeron rostro en tierra llenos de temor; y Jesús se acercó, los tocó y les dijo: ‘Levantaos, no tengáis miedo’”?
“Las palabras de Jesús ‘Levantaos, no tengáis miedo’, pronunciadas mientras tocaba a los discípulos que estaban postrados por el temor de haber enfrentado directamente a Dios durante el acontecimiento de la Transfiguración, son un acto de amor y consuelo mediante el cual el Señor poderoso —quien ha cumplido la Ley (Moisés) y los Profetas (Elías), y ante quien solo queda Jesús— tranquiliza a los discípulos y los levanta nuevamente para enviarlos a su misión.
Significado detallado:
Discípulos llenos de temor extremo (reverencia y miedo): Al escuchar la voz de Dios desde la nube y contemplar la forma gloriosa de Jesús, los discípulos, como pecadores, se postraron sobrecogidos por el temor y la reverencia ante Dios.
Jesús los toca (intimidad y restauración): Jesús se acerca personalmente a los discípulos temblorosos y, al tocarlos, transforma su miedo en cercanía y amor.
‘Levantaos, no tengáis miedo’ (envío y consuelo):
Estas palabras confirman que no la Ley ni los Profetas, sino únicamente Jesucristo, es el verdadero Salvador, y significan que los discípulos deben dejar atrás el temor y regresar al mundo junto a Jesús.
Este pasaje muestra que Jesús está con sus discípulos en medio de la crisis y que es quien les concede paz y nuevas fuerzas.” (Internet)
(ii) ¿Qué significa la afirmación: “Al alzar los ojos, no vieron a nadie sino solo a Jesús”?
“Esta declaración constituye el clímax del acontecimiento de la Transfiguración y da testimonio de que el único que ha cumplido la Ley (Moisés) y las Profecías (Elías) es Jesucristo. Que Moisés y Elías desaparezcan y quede solo Jesús significa la esencia de la fe: reconocer que el único fundamento de la salvación y el único soberano es Jesús.
Trasfondo: Mientras Jesús oraba en el monte con Pedro, Juan y Santiago, su apariencia se transformó y apareció conversando en gloria con Moisés y Elías.
Significado central:
Cumplimiento del Antiguo Testamento: Moisés (la Ley) y Elías (los profetas) dieron testimonio del sufrimiento de Jesús en la cruz (su ‘partida’) y luego desaparecieron, mostrando que la Ley y las profecías se cumplen en Jesús.
Solo Jesús (Solus Christus): Al final del temor y la experiencia gloriosa, los discípulos contemplan únicamente la autoridad y la gloria de Jesús, reconociendo que solo él es el Salvador y el objeto de la fe.
Enfoque de la fe: Significa una actitud correcta de fe que no se centra en la gloria del mundo ni en el temor, sino exclusivamente en Jesús.
En última instancia, este pasaje es una confesión de fe que proclama que debemos mirar más allá de los medios humanos o las tradiciones del pasado (Moisés y Elías) y fijar la mirada únicamente en la gloria de la cruz y la resurrección de Jesucristo.” (Internet)
(iii) ¿Qué significa la afirmación: “Los discípulos guardaron silencio y no contaron a nadie, en aquellos días, nada de lo que habían visto”?
“Esta afirmación significa que Pedro, Juan y Santiago, quienes presenciaron la gloria de Jesús en el monte de la Transfiguración, mantuvieron en secreto el hecho de que Jesús era el Hijo de Dios y el Mesías hasta que ocurrieran la cruz y la resurrección.
Esto tiene los siguientes significados teológicos y contextuales:
El secreto mesiánico (Messianic Secret): Jesús no deseaba ser proclamado apresuradamente como Mesías antes de consumar su obra salvadora mediante la cruz y la resurrección, para evitar malentendidos políticos.
Prevención de una revelación prematura: Dado que los discípulos aún no comprendían plenamente el significado del sufrimiento y la muerte de Jesús, transmitir solo la imagen gloriosa podía generar una concepción distorsionada del Mesías.
Tiempo de meditación e interiorización: Se muestra que los discípulos necesitaban guardar lo visto en su corazón y meditarlo, para poder proclamar esta experiencia gloriosa después de la cruz y la resurrección.
En otras palabras, este pasaje enseña que, hasta que llegue el tiempo de Dios (después de la cruz), debemos actuar no según el fervor humano, sino conforme a la voluntad y al calendario de Dios.” (Internet)